CCANCIÓN
En estos días
mi hijo me preguntó
Si su escuela era
como en la que estudiaba yo
Y vino a mi mente
La fresca imagen de mi salón
Maestros pupitres
La tiza y el pizarrón
Y mis compañeros
Haciendo fila en el corredor
Donde estudiaba
Había un árbol muy singular
Y bajo su sombra
Nos reuníamos a jugar
El trompo, las metras
La perinola y hasta béisbol
Aunque algunas veces
Nos reprendía el Director
Así era mi escuela
Yo no la puedo olvidar
Aquellos momentos de felicidad
Y cuando vuelven esos recuerdos
Seguro estoy
Que mi vieja escuela
No se compara con las de hoy
Miré a sus ojos
Y sin reservas le respondí
Que la enseñanza ha cambiado
mucho En nuestro país
Pero que a tu escuela
Sin dudas que le tendrás
El mismo aprecio
Porque es tu segundo hogar
Así es tu escuela
No la podrás olvidar
Por estos momentos de felicidad
Y cuando vuelvan esos recuerdos
Seguro estarás
Que como en tu escuela
Tus hijos aprenderán
Dedicado a los muchachos que se incorporan después de las vacaciones navideñas!!!
viernes, 8 de enero de 2010
martes, 22 de diciembre de 2009
Mi mensaje Navideño
Cuando termina un año, llega el momento de reflexionar, sacar cuentas de lo logrado y de lo que queda pendiente para el próximo año. Sí, pero también es un tiempo para disfrutar, compartir con la familia y recordar a los amigos, ya sea con un pensamiento, una palabra o por qué no, un regalito.
Mis expresiones son para que puedas realizar todo lo que deseas en este fin de año y que en el próximo regreses a tu cotidianidad con las pilas cargadas para seguir cumpliendo con éxito tus compromisos personales, profesionales y sociales. Y por supuesto, te deseo que la vida te siga obsequiando con sus dones de salud, amor y prosperidad.
Feliz Navidad,
José Manuel
Mis expresiones son para que puedas realizar todo lo que deseas en este fin de año y que en el próximo regreses a tu cotidianidad con las pilas cargadas para seguir cumpliendo con éxito tus compromisos personales, profesionales y sociales. Y por supuesto, te deseo que la vida te siga obsequiando con sus dones de salud, amor y prosperidad.
Feliz Navidad,
José Manuel
miércoles, 18 de noviembre de 2009
LA AVISPA BRAVA
La avispa aquel día,
desde la mañana,
como de costumbre,
bravísima andaba.
El día era hermoso,
la brisa liviana;
cubierta la tierra,
de flores estaba
y mil pajaritos
los aires cruzaban.
Pero a nuestra avispa
nuestra avispa brava-
nada le atraía,
no veía nada
por ir como iba,
comida de rabia.
"Adiós" le dijeron
unas rosas blancas
y ella ni siquiera
se volvió a mirarlas
por ir abstraída,
torva, ensimismada,
con la furia sorda
que la devoraba.
"Buen día" le dijo,
la abeja, su hermana
y ella que de furia,
casi reventaba,
por toda respuesta,
le echo una roncada
que a la pobre abeja,
dejó anonadada.
Ciega como iba,
la avispa de rabia,
repentinamente,
como en una trampa,
se encontró metida,
dentro de una casa.
Echando mil pestes,
al verse encerrada,
en vez de ponerse,
serena y con calma
a buscar por donde,
salir de la estancia,
¿sabéis lo que hizo?
¡Se puso más brava!
Se puso en los vidrios,
a dar cabezadas,
al ver en su furia,
que a corta distancia
ventanas y puertas,
abiertas estaban;
y como en la ira,
que la dominaba
casi no veía,
por donde volaba.
En una embestida,
que dio de la rabia
cayó nuestra avispa,
en un vaso de agua.
¡Un vaso pequeño
menor que una cuarta
donde hasta un mosquito,
nadando se salva!
Pero nuestra avispa,
nuestra avispa brava,
más brava se puso,
al verse mojada,
y en vez de ocuparse,
la muy insensata,
de ganar la orilla,
batiendo las alas
se puso a echar pestes
y a tirar picadas
y a lanzar conjuros,
y a emitir mentadas.
Y así, poco a poco,
fue quedando exhausta
hasta que furiosa,
pero emparamada,
terminó la avispa
por morir ahogada.
Tal como la avispa,
que cuenta esta fábula,
el mundo está lleno,
de personas bravas,
que infunden respeto,
por su mala cara,
que se hacen famosas,
debido a sus rabias
y al final se ahogan,
en un vaso de agua.
Aquiles Nazoa
Poeta y humorista venezolano
desde la mañana,
como de costumbre,
bravísima andaba.
El día era hermoso,
la brisa liviana;
cubierta la tierra,
de flores estaba
y mil pajaritos
los aires cruzaban.
Pero a nuestra avispa
nuestra avispa brava-
nada le atraía,
no veía nada
por ir como iba,
comida de rabia.
"Adiós" le dijeron
unas rosas blancas
y ella ni siquiera
se volvió a mirarlas
por ir abstraída,
torva, ensimismada,
con la furia sorda
que la devoraba.
"Buen día" le dijo,
la abeja, su hermana
y ella que de furia,
casi reventaba,
por toda respuesta,
le echo una roncada
que a la pobre abeja,
dejó anonadada.
Ciega como iba,
la avispa de rabia,
repentinamente,
como en una trampa,
se encontró metida,
dentro de una casa.
Echando mil pestes,
al verse encerrada,
en vez de ponerse,
serena y con calma
a buscar por donde,
salir de la estancia,
¿sabéis lo que hizo?
¡Se puso más brava!
Se puso en los vidrios,
a dar cabezadas,
al ver en su furia,
que a corta distancia
ventanas y puertas,
abiertas estaban;
y como en la ira,
que la dominaba
casi no veía,
por donde volaba.
En una embestida,
que dio de la rabia
cayó nuestra avispa,
en un vaso de agua.
¡Un vaso pequeño
menor que una cuarta
donde hasta un mosquito,
nadando se salva!
Pero nuestra avispa,
nuestra avispa brava,
más brava se puso,
al verse mojada,
y en vez de ocuparse,
la muy insensata,
de ganar la orilla,
batiendo las alas
se puso a echar pestes
y a tirar picadas
y a lanzar conjuros,
y a emitir mentadas.
Y así, poco a poco,
fue quedando exhausta
hasta que furiosa,
pero emparamada,
terminó la avispa
por morir ahogada.
Tal como la avispa,
que cuenta esta fábula,
el mundo está lleno,
de personas bravas,
que infunden respeto,
por su mala cara,
que se hacen famosas,
debido a sus rabias
y al final se ahogan,
en un vaso de agua.
Aquiles Nazoa
Poeta y humorista venezolano
viernes, 30 de octubre de 2009
ALGO PARA REFLEXIONAR
Dios tomó forma de mendigo y bajo a un pueblo, buscó la casa del zapatero y le dijo:
• Epa Hermano, soy muy pobre, no tengo una sola moneda en la bolsa. Estas son mis únicas sandalias, están rotas, si tú me hicieras el favor...
El zapatero le replicó:
• Estoy cansado de que todos vengan a pedir, y nadie a dar.
El Señor entonces le replicó:
• Yo puedo darte lo que tu necesitas.
El zapatero viendo delante de si a un mendigo, desconfiado le preguntó:
• ¿Tú puedes darme el millón de dólares que yo necesito para ser feliz?
El Señor mirándolo fijamente le respondió:
• Yo puedo darte diez veces más que eso, pero a cambio de algo
¿A cambio de qué? Respondió sorprendido el zapatero.
• A cambio de tus piernas
Para qué quiero yo diez millones de dólares, si no voy a poder caminar, le increpó el zapatero.
El Señor le dijo calmadamente;
• Puedo darte cien millones de dólares a cambio de tus brazos.
Nuevamente el zapatero respondió:
• ¿Para qué quiero yo cien millones de dólares, si ni siquiera voy a poder comer solo?.
Entonces el Señor le dijo:
• Bueno , puedo darte mil millones de dólares a cambio de tus ojos.
El zapatero pensó un poco, y respondió:
• ¿Para que quiero yo mil millones de dólares, si no voy a poder ver a mi mujer, a mis hijos, a mis amigos.........?
Entonces el Señor puso la mano sobre su hombro y le dijo:
• Ah, hermano, hermano, qué fortuna tienes y no te das cuenta.
Facundo Cabral
Tomado del disco “Lo cortés no quita lo cabral”
Parte I
• Epa Hermano, soy muy pobre, no tengo una sola moneda en la bolsa. Estas son mis únicas sandalias, están rotas, si tú me hicieras el favor...
El zapatero le replicó:
• Estoy cansado de que todos vengan a pedir, y nadie a dar.
El Señor entonces le replicó:
• Yo puedo darte lo que tu necesitas.
El zapatero viendo delante de si a un mendigo, desconfiado le preguntó:
• ¿Tú puedes darme el millón de dólares que yo necesito para ser feliz?
El Señor mirándolo fijamente le respondió:
• Yo puedo darte diez veces más que eso, pero a cambio de algo
¿A cambio de qué? Respondió sorprendido el zapatero.
• A cambio de tus piernas
Para qué quiero yo diez millones de dólares, si no voy a poder caminar, le increpó el zapatero.
El Señor le dijo calmadamente;
• Puedo darte cien millones de dólares a cambio de tus brazos.
Nuevamente el zapatero respondió:
• ¿Para qué quiero yo cien millones de dólares, si ni siquiera voy a poder comer solo?.
Entonces el Señor le dijo:
• Bueno , puedo darte mil millones de dólares a cambio de tus ojos.
El zapatero pensó un poco, y respondió:
• ¿Para que quiero yo mil millones de dólares, si no voy a poder ver a mi mujer, a mis hijos, a mis amigos.........?
Entonces el Señor puso la mano sobre su hombro y le dijo:
• Ah, hermano, hermano, qué fortuna tienes y no te das cuenta.
Facundo Cabral
Tomado del disco “Lo cortés no quita lo cabral”
Parte I
domingo, 4 de octubre de 2009
Un recuerdo para Mercedes
En estos momentos cuando se nos ha ido, quiero dejar mis palabras como un homenaje para Mercedes Sosa. Se nos fue un hermoso ser humano, pero nos queda su voz y su leyenda. Aunque nunca he estado de acuerdo con su forma de pensar, siempre respeté sus ideales. Un cantor siempre será idealista y soñador, como ella que soñaba con un mejor mundo para todos.
La marcha de Mercedes me puso a reflexionar acerca de la diferencia entre el cantante y el cantor. Y eso es porque Mercedes Sosa es el paradigma del cantor.
El cantante solo interpreta una canción, el cantor trasmite su mensaje con tal fuerza que llegas a pensar que él mismo la escribió, aunque haya sido otro el autor. Casi nadie sabe el compositor de “Alfonsina y el mar” o el de “Me gustan los estudiantes”; y muy pocos sabemos que Violeta Parra escribió “Gracias a la vida”, y que Silvio Rodríguez “La masa”. Pero al evocar estos temas un solo nombre nos viene a la cabeza: la gran Mercedes Sosa. Se fue el ser humano, pero nos queda su voz y su leyenda.
“Cada hombre justo es una buena noticia,
cada niño que nace es una buena noticia,
cada mañana es una buena noticia,
cada cantor es una buena noticia,
porque cada cantor es un soldado menos”.
Facundo Cabral
Debemos darle entonces gracias a la vida porque ella compartió su canto con nosotros y lo convirtió en nuestro canto y el canto de todos, que es el propio canto.
GRACIAS A LA VIDA
Violeta Parra
Gracias a la vida
Que me ha dado tanto
Me dio dos luceros
Que cuando los abro
Perfecto distingo
el negro del blanco
Y en el alto cielo
su fondo estrellado
Y entre las multitudes
Al hombre que yo amo
Gracias a la vida
Que me ha dado tanto
Me ha dado el cielo
En todo su ancho
Graba noche y día
Grillos y canarios
Martillos, turbinas
Ladrillos, chubascos
Y la voz tan tierna de mi bien amado
Gracias a la vida
Que me ha dado tanto
Me ha dado el sonido
Y el abecedario
Porque las palabras
que pienso y declaro
Madre, amigo, hermano
y luz alumbrando
la ruta del alma
del que estoy amando
Gracias a la vida
Que me ha dado tanto
Me ha dado la marcha
de mis pies cansados
Con ellos anduve
ciudades y charcos
Playas y desiertos
Montañas y llanos
Y la casa tuya
tu calle y tu patio
Gracias a la vida
Que me ha dado tanto
Me dio el corazón
Que agita su marco
Cuando miro al fruto
Del cerebro humano
Cuando miro el bueno
Tan lejos del malo
Cuando miro el fondo
De tus ojos claros
Gracias a la vida
Que me ha dado tanto
Me ha dado la risa
y me ha dado el llanto
Así yo distingo
dicha de quebranto
Los dos materiales
que forman mi canto
Y el canto de ustedes
Que es el propio canto
Y el canto de todos
que es mi propio canto
La marcha de Mercedes me puso a reflexionar acerca de la diferencia entre el cantante y el cantor. Y eso es porque Mercedes Sosa es el paradigma del cantor.
El cantante solo interpreta una canción, el cantor trasmite su mensaje con tal fuerza que llegas a pensar que él mismo la escribió, aunque haya sido otro el autor. Casi nadie sabe el compositor de “Alfonsina y el mar” o el de “Me gustan los estudiantes”; y muy pocos sabemos que Violeta Parra escribió “Gracias a la vida”, y que Silvio Rodríguez “La masa”. Pero al evocar estos temas un solo nombre nos viene a la cabeza: la gran Mercedes Sosa. Se fue el ser humano, pero nos queda su voz y su leyenda.
“Cada hombre justo es una buena noticia,
cada niño que nace es una buena noticia,
cada mañana es una buena noticia,
cada cantor es una buena noticia,
porque cada cantor es un soldado menos”.
Facundo Cabral
Debemos darle entonces gracias a la vida porque ella compartió su canto con nosotros y lo convirtió en nuestro canto y el canto de todos, que es el propio canto.
GRACIAS A LA VIDA
Violeta Parra
Gracias a la vida
Que me ha dado tanto
Me dio dos luceros
Que cuando los abro
Perfecto distingo
el negro del blanco
Y en el alto cielo
su fondo estrellado
Y entre las multitudes
Al hombre que yo amo
Gracias a la vida
Que me ha dado tanto
Me ha dado el cielo
En todo su ancho
Graba noche y día
Grillos y canarios
Martillos, turbinas
Ladrillos, chubascos
Y la voz tan tierna de mi bien amado
Gracias a la vida
Que me ha dado tanto
Me ha dado el sonido
Y el abecedario
Porque las palabras
que pienso y declaro
Madre, amigo, hermano
y luz alumbrando
la ruta del alma
del que estoy amando
Gracias a la vida
Que me ha dado tanto
Me ha dado la marcha
de mis pies cansados
Con ellos anduve
ciudades y charcos
Playas y desiertos
Montañas y llanos
Y la casa tuya
tu calle y tu patio
Gracias a la vida
Que me ha dado tanto
Me dio el corazón
Que agita su marco
Cuando miro al fruto
Del cerebro humano
Cuando miro el bueno
Tan lejos del malo
Cuando miro el fondo
De tus ojos claros
Gracias a la vida
Que me ha dado tanto
Me ha dado la risa
y me ha dado el llanto
Así yo distingo
dicha de quebranto
Los dos materiales
que forman mi canto
Y el canto de ustedes
Que es el propio canto
Y el canto de todos
que es mi propio canto
lunes, 14 de septiembre de 2009
LA RAZÓN Y LA RELACIÓN
Una metáfora para meditar
Sonó el teléfono de la sala y Magali fue presurosa a atenderlo:
-Aló.
- Hola Magali, contigo quiero hablar.
Magali reconoció inmediatamente la voz de su novio Pedro. Él continuó:
-Te llamaba porque me enteré que estuviste cenando en un restaurante muy lujoso con Francisco, tu compañero de estudios. Y te vieron pagar la cuenta en efectivo. Por eso quiero pedirte que me devuelvas el dinero que te dí prestado para que compraras aquellos libros…tú sabes.
-Sí yo sé.- Respondió Magali..
-Me imagino que si tenías el dinero para pagar esa cuenta, tendrías ya el dinero para pagarme.
Magali desconcertada y algo molesta por la reacción de su novio le respondió:
- Si ese es el problema, ven a buscar el dinero esta misma tarde, o mejor, -corrigió- – se lo doy a tu hermana Mariana que viene esta tarde a estudiar.
Mariana, la hermana de Pedro, también era compañera de estudios de Magali en la Universidad.
Esa misma noche, llegó Mariana, le entregó el dinero a Pedro y dijo:
-Aquí te manda Magali con las gracias. El otro día fuimos a comprar los libros pero fue hasta hoy que le llegaron los reales de su beca. – concluyó mariana.
Menos mal – aseveró Pedro – Creí que se lo habían gastado la otra noche en aquel restaurante..
-Creo que no estás bien informado, Pedro. – repuso Mariana algo desconcertada. – Fuimos un grupo de la universidad y Francisco le dio su dinero en efectivo a Magali para que se lo guardara en su cartera. A la hora de pagar Magali entregó el dinero de Francisco y pagó su cuenta con una tarjeta de crédito que tiene afiliada con su papá.
- Ya veo- respondió Pedro en voz baja.
Al día siguiente, Pedro llamó por teléfono a su novia nuevamente.
_Hola Magali . Qué bueno que Mariana me explicara lo que pasó con lo del restaurante. Ya todo está aclarado. Espero que no te hayas enojado por lo que te dije. Fue una tontería, no es cierto?. ¿Por qué no vamos al cine esta tarde?.
Magali no respondió.
-Anda chica, demos vuelta a la página…
- Tu crees que es tan fácil. –replicó Magali – Puede que para ti sea una tontería, pero para mí…
-Bueno –interrumpió Pedro- Tú eres mi novia, y he debido estar enterado de lo que pasó esa noche. Más bien el ofendido debería ser yo.
- Puede ser y te pido que me disculpes por eso. Pero eso no te dá derecho a reclamarme sin averiguar. – repuso Magali ya algo aireada.
-Magali, tu sabes que tengo la razón. Vamos al cine y cerramos este capítulo para siempre. – dijo Pedro cariñoso.
-Sabes como es la cosa, si no medas tus disculpas, no saldremos esta tarde, ni mañana, ni nunca. -Le gritó Magali y colgó el teléfono.
Pedro se quedó al teléfono, ciertamente confundido y gritó:
_Yo tengo la razón oíste. Todo esto pasó por el cochino dinero.
Pero ya Magali no le escuchaba. Solo alcanzó a susurrar:
_No entiende nada. Prefiere tener la razón que mantener nuestra relación.
Pensemos, ¿Cuántas veces hemos preferido tener la razón y no mantener la relación?
Sonó el teléfono de la sala y Magali fue presurosa a atenderlo:
-Aló.
- Hola Magali, contigo quiero hablar.
Magali reconoció inmediatamente la voz de su novio Pedro. Él continuó:
-Te llamaba porque me enteré que estuviste cenando en un restaurante muy lujoso con Francisco, tu compañero de estudios. Y te vieron pagar la cuenta en efectivo. Por eso quiero pedirte que me devuelvas el dinero que te dí prestado para que compraras aquellos libros…tú sabes.
-Sí yo sé.- Respondió Magali..
-Me imagino que si tenías el dinero para pagar esa cuenta, tendrías ya el dinero para pagarme.
Magali desconcertada y algo molesta por la reacción de su novio le respondió:
- Si ese es el problema, ven a buscar el dinero esta misma tarde, o mejor, -corrigió- – se lo doy a tu hermana Mariana que viene esta tarde a estudiar.
Mariana, la hermana de Pedro, también era compañera de estudios de Magali en la Universidad.
Esa misma noche, llegó Mariana, le entregó el dinero a Pedro y dijo:
-Aquí te manda Magali con las gracias. El otro día fuimos a comprar los libros pero fue hasta hoy que le llegaron los reales de su beca. – concluyó mariana.
Menos mal – aseveró Pedro – Creí que se lo habían gastado la otra noche en aquel restaurante..
-Creo que no estás bien informado, Pedro. – repuso Mariana algo desconcertada. – Fuimos un grupo de la universidad y Francisco le dio su dinero en efectivo a Magali para que se lo guardara en su cartera. A la hora de pagar Magali entregó el dinero de Francisco y pagó su cuenta con una tarjeta de crédito que tiene afiliada con su papá.
- Ya veo- respondió Pedro en voz baja.
Al día siguiente, Pedro llamó por teléfono a su novia nuevamente.
_Hola Magali . Qué bueno que Mariana me explicara lo que pasó con lo del restaurante. Ya todo está aclarado. Espero que no te hayas enojado por lo que te dije. Fue una tontería, no es cierto?. ¿Por qué no vamos al cine esta tarde?.
Magali no respondió.
-Anda chica, demos vuelta a la página…
- Tu crees que es tan fácil. –replicó Magali – Puede que para ti sea una tontería, pero para mí…
-Bueno –interrumpió Pedro- Tú eres mi novia, y he debido estar enterado de lo que pasó esa noche. Más bien el ofendido debería ser yo.
- Puede ser y te pido que me disculpes por eso. Pero eso no te dá derecho a reclamarme sin averiguar. – repuso Magali ya algo aireada.
-Magali, tu sabes que tengo la razón. Vamos al cine y cerramos este capítulo para siempre. – dijo Pedro cariñoso.
-Sabes como es la cosa, si no medas tus disculpas, no saldremos esta tarde, ni mañana, ni nunca. -Le gritó Magali y colgó el teléfono.
Pedro se quedó al teléfono, ciertamente confundido y gritó:
_Yo tengo la razón oíste. Todo esto pasó por el cochino dinero.
Pero ya Magali no le escuchaba. Solo alcanzó a susurrar:
_No entiende nada. Prefiere tener la razón que mantener nuestra relación.
Pensemos, ¿Cuántas veces hemos preferido tener la razón y no mantener la relación?
viernes, 28 de agosto de 2009
¿cómo hablo con Dios?
CONVERSACIÓN CON DIOS
HOMBRE: Padre Nuestro que estás en los cielos
DIOS: Si.. Aquí estoy..
HOMBRE: Por favor ... no me interrumpa. ¡Estoy rezando!
DIOS: ¡Pero tu me llamaste!..
HOMBRE: ¿Llamé? No llamé a nadie. Estoy rezando.... Padre Nuestro que estas en los cielos...
DIOS: ¡¡¡Ah!!! Eres tú nuevamente.
HOMBRE: ¿Cómo?
DIOS: ¡Me llamaste! Tú dijiste: Padre Nuestro que estás en los Cielos. Estoy aquí. ¿En que te puedo ayudar?
HOMBRE: Pero no quise decir eso. Estoy rezando. Rezo el Padrenuestro todos los días, me siento bien rezando así. Es como cumplir con un deber. Y no me
siento bien hasta cumplirlo.
DIOS: Pero ¿cómo puedes decir Padre Nuestro sin pensar que todos son tus Hermanos, ¿Cómo puedes decir que estás en los cielos, si no sabes que el cielo
es paz, que el cielo es amor a todos...
HOMBRE: Es que realmente no había pensado en eso.
DIOS: Pero....... prosigue tu oración.
HOMBRE: Santificado sea tu nombre...
DIOS: ¡Espera ahí! ¿Qué quieres decir con eso?
HOMBRE: Quiero decir... quiero decir... lo que significa. ¿Cómo lo voy a saber? Es parte de la oración. ¡Solo eso!
DIOS: Santificado significa digno de respeto, santo, sagrado.
HOMBRE: Ahora entendí. Pero nunca había pensado en el sentido de la palabra SANTIFICADO. 'Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad, así en la tierra
como en el cielo...'
DIOS: ¿Estás hablando en serio?
HOMBRE: Claro! ¿Por qué no?
DIOS: ¿Y que haces tú para que eso suceda?
HOMBRE: ¿Cómo qué hago? ¡Nada! Es que es parte de la oración, hablando de eso.... sería bueno que el Señor tuviera un control de todo lo que acontece en
el cielo y en la tierra también.
DIOS: ¿Tengo control sobre ti?
HOMBRE: Bueno..... ¡Yo voy a la Iglesia!
DIOS: ¡No fue eso lo que te pregunté! ¿Qué tal el modo en que tratas a tus hermanos, la forma en que gastas tu dinero, el mucho tiempo que das a la televisión,
las propagandas por las que corres detrás, y el poco tiempo que me dedicas a Mi?
HOMBRE: Por favor, ¡Para de criticar!
DIOS: Disculpa. Pensé que estabas pidiendo que se haga mi voluntad. Si eso fuera a acontecer.. ¿Qué hacer con aquellos que rezan y aceptan mi voluntad,
el frío, el calor, la lluvia, la naturaleza, la comunidad....
HOMBRE: Es cierto, tienes razón. Nunca acepto tu voluntad, pues reclamo por todo. Si mandas lluvia, pido sol.. si mandas sol me quejo del calor, si mandas
frío, continuo reclamando; pido salud, pero no cuido de ella, dejo de alimentarme o como mucho.
DIOS: Excelente que reconozcas todo eso. Vamos a trabajar juntos tú y yo. Vamos a tener victorias y derrotas. Me está gustando mucho tu nueva actitud.
HOMBRE: Oye Señor, preciso terminar ahora, esta oración está demorando mucho más de lo acostumbrado. Continúo...'el pan nuestro de cada día dánoslo hoy'...
DIOS: ¡Para ahí! ¿Me estas pidiendo pan material? No solo de pan vive el hombre sino también de Mi Palabra. Cuando Me pidas el pan, acuérdate de aquellos
que no lo tienen. ¡Puedes pedirme lo que quieras, deja que me vea como un Padre amoroso! Estoy interesado en la última parte de tu oración, continúa...
HOMBRE: 'Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden....'
DIOS: ¿Y tu hermano despreciado?
HOMBRE: ¿Ves? Oye Señor, él me criticó muchas veces y no era verdad lo que decía. Ahora no consigo perdonarlo. Necesito vengarme.
DIOS: Pero.. ¿Y tu oración? ¿qué quieres decir con tu oración? Tú me llamaste y estoy aquí, quiero que salgas de aquí transformado, me gusta que seas honesto.
Pero no es bueno cargar con el peso de la ira dentro de tí! ¿Entiendes?
HOMBRE: Entiendo que me sentiría mejor si me vengara.
DIOS: ¡No! Te vas a sentir peor. La venganza no es buena como parece.. Piensa en la tristeza que me causarías, piensa en tu tristeza ahora. Yo puedo cambiar
todo para ti. Basta que tú lo quieras.
HOMBRE: ¿Puedes? ¿Pero cómo?
DIOS: Perdona a tu hermano, y Yo te perdonaré a ti y te aliviaré.
HOMBRE: Pero Señor.. no puedo perdonarlo.
DIOS: ¡Entonces no me pidas perdón tampoco!
HOMBRE: ¡Estás acertado! Pero solo quería vengarme, quiero la paz Señor.. Está bien, está bien: perdono a todos, pero ayúdame Señor!. Muéstrame el camino
a seguir.
DIOS: Esto que pides es maravilloso, estoy muy feliz contigo. Y tú... ¿Cómo te estas sintiendo?
HOMBRE: ¡Bien, muy bien! A decir verdad, nunca me había sentido así. Es muy bueno hablar con Dios.
DIOS: Ahora terminemos la oración.. prosigue...
HOMBRE: 'No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal...'
DIOS: Excelente, voy a hacer justamente eso, pero no te pongas en situaciones donde puedas ser tentado.
HOMBRE: y ahora... ¿Qué quieres decir con eso?
DIOS: Deja de andar en compañía de personas que te llevan a participar de cosas sucias, secretas. Abandona la maldad, el odio. Todo eso te lleva al camino
errado. No uses todo eso como salida de emergencia.
HOMBRE: ¡No te entiendo!
DIOS: ¡Claro que entiendes! Has hecho conmigo eso varias veces. Vas por el camino equivocado y luego corres a pedirme socorro.
HOMBRE: Tengo mucha vergüenza, perdóname Señor.
DIOS: ¡Claro que te perdono! Siempre perdono a quien está dispuesto a perdonar también. Pero cuando me vuelvas a llamar acuérdate de nuestra conversación,
medita cada palabra que dices. Termina tu oración.
HOMBRE: ¿Terminar? Ah, sí, 'AMEN!'
DIOS: ¿Y qué quiere decir 'Amén'?
HOMBRE: No lo sé. Es el final de la oración.
DIOS: Debes decir AMEN cuando aceptas todo lo que quiero, cuando concuerdas con mi voluntad, cuando sigues mis mandamientos, porque AMEN quiere decir ASÍ
SEA , estoy de acuerdo con todo lo que oré.
HOMBRE: Señor, gracias por enseñarme esta oración, y ahora gracias también por hacérmela entender.
DIOS: Yo amo a todos mis hijos, pero amo más a aquellos que quieren salir del error, a aquellos que quieren ser libres del pecado. ¡Te bendigo, y permanece
en mi paz!
HOMBRE: ¡Gracias Señor! ¡Estoy muy feliz de saber que eres mi amigo!
Autor desconocido
¡Qué Dios Te Bendiga!
Final de cita
HOMBRE: Padre Nuestro que estás en los cielos
DIOS: Si.. Aquí estoy..
HOMBRE: Por favor ... no me interrumpa. ¡Estoy rezando!
DIOS: ¡Pero tu me llamaste!..
HOMBRE: ¿Llamé? No llamé a nadie. Estoy rezando.... Padre Nuestro que estas en los cielos...
DIOS: ¡¡¡Ah!!! Eres tú nuevamente.
HOMBRE: ¿Cómo?
DIOS: ¡Me llamaste! Tú dijiste: Padre Nuestro que estás en los Cielos. Estoy aquí. ¿En que te puedo ayudar?
HOMBRE: Pero no quise decir eso. Estoy rezando. Rezo el Padrenuestro todos los días, me siento bien rezando así. Es como cumplir con un deber. Y no me
siento bien hasta cumplirlo.
DIOS: Pero ¿cómo puedes decir Padre Nuestro sin pensar que todos son tus Hermanos, ¿Cómo puedes decir que estás en los cielos, si no sabes que el cielo
es paz, que el cielo es amor a todos...
HOMBRE: Es que realmente no había pensado en eso.
DIOS: Pero....... prosigue tu oración.
HOMBRE: Santificado sea tu nombre...
DIOS: ¡Espera ahí! ¿Qué quieres decir con eso?
HOMBRE: Quiero decir... quiero decir... lo que significa. ¿Cómo lo voy a saber? Es parte de la oración. ¡Solo eso!
DIOS: Santificado significa digno de respeto, santo, sagrado.
HOMBRE: Ahora entendí. Pero nunca había pensado en el sentido de la palabra SANTIFICADO. 'Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad, así en la tierra
como en el cielo...'
DIOS: ¿Estás hablando en serio?
HOMBRE: Claro! ¿Por qué no?
DIOS: ¿Y que haces tú para que eso suceda?
HOMBRE: ¿Cómo qué hago? ¡Nada! Es que es parte de la oración, hablando de eso.... sería bueno que el Señor tuviera un control de todo lo que acontece en
el cielo y en la tierra también.
DIOS: ¿Tengo control sobre ti?
HOMBRE: Bueno..... ¡Yo voy a la Iglesia!
DIOS: ¡No fue eso lo que te pregunté! ¿Qué tal el modo en que tratas a tus hermanos, la forma en que gastas tu dinero, el mucho tiempo que das a la televisión,
las propagandas por las que corres detrás, y el poco tiempo que me dedicas a Mi?
HOMBRE: Por favor, ¡Para de criticar!
DIOS: Disculpa. Pensé que estabas pidiendo que se haga mi voluntad. Si eso fuera a acontecer.. ¿Qué hacer con aquellos que rezan y aceptan mi voluntad,
el frío, el calor, la lluvia, la naturaleza, la comunidad....
HOMBRE: Es cierto, tienes razón. Nunca acepto tu voluntad, pues reclamo por todo. Si mandas lluvia, pido sol.. si mandas sol me quejo del calor, si mandas
frío, continuo reclamando; pido salud, pero no cuido de ella, dejo de alimentarme o como mucho.
DIOS: Excelente que reconozcas todo eso. Vamos a trabajar juntos tú y yo. Vamos a tener victorias y derrotas. Me está gustando mucho tu nueva actitud.
HOMBRE: Oye Señor, preciso terminar ahora, esta oración está demorando mucho más de lo acostumbrado. Continúo...'el pan nuestro de cada día dánoslo hoy'...
DIOS: ¡Para ahí! ¿Me estas pidiendo pan material? No solo de pan vive el hombre sino también de Mi Palabra. Cuando Me pidas el pan, acuérdate de aquellos
que no lo tienen. ¡Puedes pedirme lo que quieras, deja que me vea como un Padre amoroso! Estoy interesado en la última parte de tu oración, continúa...
HOMBRE: 'Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden....'
DIOS: ¿Y tu hermano despreciado?
HOMBRE: ¿Ves? Oye Señor, él me criticó muchas veces y no era verdad lo que decía. Ahora no consigo perdonarlo. Necesito vengarme.
DIOS: Pero.. ¿Y tu oración? ¿qué quieres decir con tu oración? Tú me llamaste y estoy aquí, quiero que salgas de aquí transformado, me gusta que seas honesto.
Pero no es bueno cargar con el peso de la ira dentro de tí! ¿Entiendes?
HOMBRE: Entiendo que me sentiría mejor si me vengara.
DIOS: ¡No! Te vas a sentir peor. La venganza no es buena como parece.. Piensa en la tristeza que me causarías, piensa en tu tristeza ahora. Yo puedo cambiar
todo para ti. Basta que tú lo quieras.
HOMBRE: ¿Puedes? ¿Pero cómo?
DIOS: Perdona a tu hermano, y Yo te perdonaré a ti y te aliviaré.
HOMBRE: Pero Señor.. no puedo perdonarlo.
DIOS: ¡Entonces no me pidas perdón tampoco!
HOMBRE: ¡Estás acertado! Pero solo quería vengarme, quiero la paz Señor.. Está bien, está bien: perdono a todos, pero ayúdame Señor!. Muéstrame el camino
a seguir.
DIOS: Esto que pides es maravilloso, estoy muy feliz contigo. Y tú... ¿Cómo te estas sintiendo?
HOMBRE: ¡Bien, muy bien! A decir verdad, nunca me había sentido así. Es muy bueno hablar con Dios.
DIOS: Ahora terminemos la oración.. prosigue...
HOMBRE: 'No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal...'
DIOS: Excelente, voy a hacer justamente eso, pero no te pongas en situaciones donde puedas ser tentado.
HOMBRE: y ahora... ¿Qué quieres decir con eso?
DIOS: Deja de andar en compañía de personas que te llevan a participar de cosas sucias, secretas. Abandona la maldad, el odio. Todo eso te lleva al camino
errado. No uses todo eso como salida de emergencia.
HOMBRE: ¡No te entiendo!
DIOS: ¡Claro que entiendes! Has hecho conmigo eso varias veces. Vas por el camino equivocado y luego corres a pedirme socorro.
HOMBRE: Tengo mucha vergüenza, perdóname Señor.
DIOS: ¡Claro que te perdono! Siempre perdono a quien está dispuesto a perdonar también. Pero cuando me vuelvas a llamar acuérdate de nuestra conversación,
medita cada palabra que dices. Termina tu oración.
HOMBRE: ¿Terminar? Ah, sí, 'AMEN!'
DIOS: ¿Y qué quiere decir 'Amén'?
HOMBRE: No lo sé. Es el final de la oración.
DIOS: Debes decir AMEN cuando aceptas todo lo que quiero, cuando concuerdas con mi voluntad, cuando sigues mis mandamientos, porque AMEN quiere decir ASÍ
SEA , estoy de acuerdo con todo lo que oré.
HOMBRE: Señor, gracias por enseñarme esta oración, y ahora gracias también por hacérmela entender.
DIOS: Yo amo a todos mis hijos, pero amo más a aquellos que quieren salir del error, a aquellos que quieren ser libres del pecado. ¡Te bendigo, y permanece
en mi paz!
HOMBRE: ¡Gracias Señor! ¡Estoy muy feliz de saber que eres mi amigo!
Autor desconocido
¡Qué Dios Te Bendiga!
Final de cita
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
