viernes, 8 de mayo de 2015

LOS OJOS DE SCARLETT


Minicuento Juegos de la mente

Vivía obsesionado por ella. De su vida no había nada que contar hasta que la conoció,  un chico normal que se fue de su casa materna desde muy joven y, a partir de ese momento, se transformó en un hombre reservado y huraño… de su casa al trabajo, y de su trabajo a su casa. En aquellos días, iba de vez en cuando al cine, solo para ver alguna película, no importaba cual, todo por salir de su rutina, y allí fue donde la conoció. Esos ojos celestes fulgurantes, ese cuerpo espectacular y exuberante  que palpitaba en la pantalla. Mudo en su butaca, paralizado por la emoción la veía. El éxtasis explotó cuando los ojos de la actriz de cabellos dorados le miraron tan directamente que se apropió de ellos. No importaba que en la sala hubiese decenas de personas… ella le miraba a él

martes, 21 de abril de 2015

¿POR QUÉ HELENA SONRÍE?

LA PRIMERA NOCHE
Mini cuento romántico
Helena despertó esa mañana sin tener plena conciencia de donde se encontraba… y poco a poco se vio desnuda y envuelta en sábanas blancas. Reconoció su propia cama. Los hilos de luz que penetraban por los resquicios que dejaban las cortinas le indicaron que había amanecido, y de pronto se percató de la presencia de su compañero quien todavía dormía junto a ella. Entonces comenzó a recordar… fue su primera noche, una noche de pasión que rompió con todos sus parámetros y esquemas, con todo aquello que había creído

domingo, 19 de junio de 2011

Cosechamos lo que sembramos

El nombre de este artículo usted puede haberlo oído varias veces - SOLO cosechamos lo que sembramos. Es cierto que no se puede sembrar papas y cosechar plátanos. Por absurdo que parezca, muchos siembran algo y quieren cosechar otra cosa. Entonces, ¿por qué sucede esto? ¿Cuál es el motivo?

Bueno, en mi opinión son personas que aún no han definido dónde quieren llegar. Por ejemplo, si hago cinco cosas diferentes a la vez, y no me enfoco en lo que creo que es más importante, sabe lo que pasará? Voy a realizar un poco de cada cosa, pero nunca un todo de cada cosa. ¿Se da cuenta de lo peligroso de este camino? Comenzar algo es fácil. Lo "difícil" es terminarlo.

Una vez, una mujer que pasaba con su auto importado por la calle, vio a un borracho sin hogar en el suelo. Luego, ordenó al conductor que parara. Bajó y gentilmente comenzó a conversar con el mendigo y le ofreció trabajo como jardinero, un salario y la vivienda en la parte trasera de su casa. Esta señora era muy rica, y vivía en una mansión. El mendigo aceptó la invitación a trabajar, pero no tenía documentos, la señora se los proporcionó, no tenia ropas, la señora también se las dio. El mendigo tenía un sueño de tener una bicicleta y lentes oscuros, la señora le hizo entrega de estos objetos. Juan era su nombre.

Un día, Juan estaba hablando mientras trabajaba con otro jardinero llamado Roberto, quien había trabajado en la mansión por más de diez años. Juan descubrió que Roberto ganaba un salario mayor que el suyo. Juan, el ex mendigo, no tuvo dudas, sintiéndose engañado, buscó un abogado y puso a la señora rica ante la justicia. Aquella mujer, que le dio la bienvenida y le suministró todas sus necesidades.

Podemos concluir de esta historia, la falta de gratitud, y también la cosecha, lo que demuestra que el exmendigo fue un ingrato y cosechó lo que sembró. Bueno, él firmó un poder a un abogado para que le representara ante los tribunales en contra de la señora, como Juan no tenía ninguna experiencia con la justicia, ni sabía leer, el abogado aprovechador recibió todo el dinero de la indemnización y no le dio ni un centavo a Juan, quien se encontró sin dinero, y se vio obligado a regresar a las calles, a mendigar de nuevo.

Esto es exactamente cosechar lo que se siembra. No hay magia, no hay atajos, sólo acción y reacción. Cuando usted brega con el tráfico e insulta al chofer de al lado, ¿qué pasa? Es probable que le insulten a usted también. La diferencia es que en el tráfico, por ejemplo, la reacción es inmediata, pero en la vida no es así.

Existen personas que hablan mal de los demás, propagan chismes, calumnian, insultan... y, ¿Qué es lo que siempre sucede? En la mayoría de los casos, la parte perjudicada se entera y toma la actitud que considera necesaria. Otras veces, el calumniado no hace nada, pero más adelante el calumniador será también vilipendiado por otras personas. Esta es la ley de la vida. Cosechamos exactamente lo que sembramos.

Usted puede encontrar que su vida es mala, su negocio no avanza, su jefe no es bueno o no, nada va bien para usted. Sin embargo, esté seguro de algo, está cosechando. Todo tiene que ver con la acción que se convirtió en reacción. Si hoy usted piensa que alguien ha sido injusto con su persona, hasta puede ser verdad, pero si él está tomando esta actitud se debe a que la semilla que sembró está germinando y, en consecuencia, usted está cosechando.

Estimado lector, si usted es de los que tienden a calumniar a las personas que sólo le hacen bien, piense nuevamente, porque la semilla se sembró, usted la está regando todos los días, ella está creciendo y, tarde o temprano, tendrá que ser cosechada, y solo una persona podrá cosecharla, y, ¿Sabe quién es él? Por supuesto, usted.

Admitir los errores es muy difícil, porque va en contra de nuestro "YO INTERIOR", pero esparcir lo malo, las malas costumbres y poner unas personas contra las otras, no le aporta nada. Mi preocupación es no juzgar, decir lo que está bien o mal, de hecho, tengo un lema - cada quien hace lo que mejor le parezca, siempre que pueda soportar las consecuencias – más que orientar. Los filósofos siempre tenemos la dirección de ir en busca de la evolución del ser humano. Realmente tenemos que evolucionar. Cuando hablo de evolucionar, no estoy diciendo que mejore la vida desde el punto de vista financiero. Verse mejor físicamente, o graduarse en la universidad. Hablo de la evolución intelectual. De esta forma, la vida mejora en su conjunto, y sobre todo, contribuimos con la humanidad, dando el ejemplo y haciendo que la vida de las personas renazcan de las cenizas cada día.

El refrán popular dice: "Si no puedes ayudar, no obstaculices". No estoy de acuerdo y rehago de nuevo la frase: "Si no puedes ayudar, busca quien pueda". ¿Y quién decide obstaculizar, siembra la discordia, la confusión y los problemas y, seguramente, cosechará. Se puede engañar a algunos por un tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.

? "La ingratitud es también una forma de sembrar, y tendrá que cosechar tarde o temprano." (Alessandro Baitello, 2010)


o Autor: El Motivador Alessandro Baitello
o Publicado: 07/06/2011

• TÍTULO ORIGINAL:Colhemos o que plantamos
• FUENTE:
http://www.qualidadebrasil.com.br/artigo/motivacao/colhemos_o_que_plantamos
• TRADUCIDO DEL PORTUGUÉS POR:José Manuel Sarmiento M.

domingo, 27 de marzo de 2011

* La vida está hecha de escogencias!

Durante nuestro recorrido, encontramos que al ser más maduros, nos hacemos más conscientes de las decisiones que tomamos, por consiguiente, logramos tener más aciertos, tal vez porque, después de elegir el camino, trazamos estrategias de como caminar, analizamos con mayor detalle las rutas ya transitadas, evitando caer nuevamente en los errores ya cometidos, y así verificamos todos los contratiempos, toda trayectoria ya recorrida, a fin de considerar los pros y los contras. Con eso aprendemos, maduramos, nos desarrollamos y crecemos.

Es importante darse cuenta que toda la trayectoria de nuestra vida está marcada por nuestras decisiones, nada, absolutamente nada más allá de eso. Nuestra escogencia tiene el poder de transformar, cambiar y/o alterar toda nuestra trayectoria de vida, por lo tanto debemos estar preparados para enfrentar las consecuencias de nuestras decisiones.

Cabe señalar que todos los días tomamos decisiones y, quien no elige, también está haciendo una elección, por lo tanto no podemos huir, estamos todo el tiempo eligiendo, decidiendo, por el sí y/o por el no.

En medio del recorrido, aunque este sea difícil, lleno de diversidad, adversidades, obstáculos y desafíos, es usted quien decidirá cómo llevar su propia vida, si de buen humor o mal humor, con alegría o tristeza en su rostro y en el alma, con pesar o ligereza, con pesimismo u optimismo, continuando el recorrido del camino o abandonando lo trazado para ser seguido. Así que todo está en sus manos. Todo depende de su elección.

Se puede constatar que con las marcas y cicatrices del pasado y con los errores ya cometidos, podemos escoger aprender y crecer, o escoger sumergirnos en la tristeza, un negativismo y una amargura sin fin, que sólo contribuirá a marchitar su ser y abatirle, teniendo el poder para llevarle a sucumbir a una probable depresión, lo que le impediría ver todo el sabor y la ligereza que la vida puede ofrecer, que lo llevaría a percibir sólo los sinsabores, impidiéndole continuar caminando , borrando actitudes que podrían llevarle al éxito e incluso a la felicidad.

En este orden de ideas, es importante señalar que en medio de la marcha, podemos escoger ser víctimas de los demás, e incluso del destino del mundo o elegir recogerse las mangas e ir a luchar, aun en medio de una tormenta, siempre de buenas con la vida, siendo personas más responsables y conscientes de los derechos y deberes, capaces de desnudar y transformar la realidad en la que nos encontramos.

En este sentido, es de fundamental importancia darse cuenta que la vida pasa en un abrir y cerrar de ojos y tal vez usted pueda dejar de vivirla con calidad, por una cuestión de elecciones. Y cuando usted se asusta… el tiempo ya pasó, no tiene cómo volver atrás, la oportunidad se perdió, pues la vida no admite pruebas. Así, cada segundo deberá vivirse de forma profunda y consciente.

Es en este contexto que hacemos hincapié que en este mundo, estamos por aquí de paso, así que debemos vivir la vida de forma intensa, pues es lo único y lo mejor que tenemos que hacer. Cada momento es único, no podemos regresar la película de nuestras vidas, por lo que debemos abrir los ojos, despertar a la vida, vivir, vivir siempre y vivir con esperanza, entusiasmo, humor, alegría, perseverancia, optimismo y determinación! Incluso durante las tormentas que la vida nos pueda ofrecer, consecuencias, por supuesto, de nuestras elecciones.

De esta forma, es de importancia primordial que usted se auto-analice, se auto-evalúe, cuestione sus hábitos, sus costumbres, sus principios, valores, comportamientos, condiciones, actitudes y siga adelante, no dejándose abatir y mucho menos martirizar por el "trauma" que pudiera sufrir durante el recorrido de la caminata.

Delante de eso, debemos tener presente que todos los días nos enfrentamos a desafíos y problemas, muchos de los cuales son fruto de nuestras propias decisiones. Estos son parte de nuestro caminar, por lo que debemos tratar de eliminar cualquier temor que pueda aparecer y luchar para que no permanezca, pues el miedo sólo sirve para estancarnos, impidiéndonos caminar, desarrollarnos y crecer, lo cual nos conduce a un verdadero caos.

Con base en estos preceptos, debemos aprender a valorar las oportunidades, así como los momentos que la vida nos ofrece y que usted, a través de sus elecciones, puede muy bien aprovecharlas y vivir con calidad. Por lo tanto, aun en medio de innumerables problemas, no deje de lado la opción de vivir bien! Recuerde que la vida es sólo una, y pasa rápido!

Aprenda a vivir y a valorar su vida! Sólo por estar vivo, eso ya es un fuerte motivo para eso!


* TÍTULO ORIGINAL:A VIDA é feita de ESCOLHAS!
o Autor: Marizete Furbino
o Publicado: 06/01/2011
* FUENTE:
http://www.qualidadebrasil.com.br/artigo/motivacao/a_vida_e_feita_de_escolhas
* TRADUCIDO DEL PORTUGUÉS POR: José Manuel Sarmiento M.

martes, 29 de junio de 2010

Experiencias de vida 1

Amigos:

Los siguientes post que lleven este título narran algunas experiencias de vida y el aprendizaje que obtuve de las mismas. Algún día posiblemente formarán parte de algún libro que pudiera publicar. Espero que les guste.

José Manuel

NO ME HABÍA DADO CUENTA

Se inicia el curso. El instructor se presenta ante los participantes:
-Soy Ingeniero químico de la Universidad Simón Bolívar, con maestría en Ingeniería empresarial…
El instructor continúa hablando- dando inicio a las actividades. Después de media hora, un participante quiere hacer una pregunta y levanta la mano, pero el instructor lo ignora. El participante desiste extrañado. En ese momento, el compañero del lado derecho le dice:
-Amigo, lo que pasa es que el no ve.
-Ah!, no me había dado cuenta -respondió el participante con sorpresa.

Episodios similares a este me han sucedido algunas veces en mis cursos. No es exageración. Lo sé por las confesiones de algunos de los participantes que se acercan en los recesos a compartir esa experiencia conmigo. Pero, ¿Quién se imagina que una persona invidente puede dar un curso a personas normales? Más aún, en temas técnicos o profesionales?
Realmente, no es algo increíble o fuera de lo normal, que haya gente preparada que tenga limitaciones físicas. Lo increíble es que nos sorprendamos de que tales cosas ocurran.
Los paradigmas, esas creencias que utilizamos para interpretar el mundo que nos rodea, nos hacen pensar que estas cosas son fuera de lo común, sorprendentes y dignas de admiración. Nada más lejos de la realidad.
Por ejemplo, pensemos en el caso de Stephen Hawkins, un famoso científico quien esta completamente limitado por una seria enfermedad. El se comunica a través de altavoces para poder expresar sus pensamientos y brindar los conocimientos desarrollados a través de los mismos. Son muy importantes y reconocidas sus teorías de astrofísica y sobre el universo. Su mente trabaja y aporta ese caudal al conocimiento humano y a las generaciones futuras.
Por eso, si tengo la oportunidad de compartir lo que yo sé, ¿Por qué no hacerlo?, ¿Qué me lo impide?, ¿Dónde está la limitación?
La mente humana solo utiliza un 10% de su capacidad, y creo que el problema esta en que dedicamos más tiempo a las actividades y a las relaciones que a incrementar nuestra capacidad de análisis y de generar conocimientos para el mejor entendimiento del mundo que nos rodea.

-La verdad –continuó el sorprendido participante del inicio- que el instructor es digno de admiración. Si fuera yo, quizá estuviera en mi casa, lamentándome de este problema.
-Sí –respondió el compañero –y por ahí hay personas con sus cinco sentidos que no echan palante-

No se crean, no es tan fácil. Hacer lo que yo hago, genera un compromiso muy grande. Terminamos siendo modelaje de otras personas y estamos conscientes de ello. Esto significa tener una actitud apropiada, porque personas como yo, somos símbolo de un grupo muy especial. Aunque la expresión “No me había dado cuenta”, pueda parecer un reflejo del descuido o falta de perspicacia de las personas, Es la mejor ilustración de un paradigma que muchos tienen sobre las personas que poseen alguna limitación. Se de casos donde la familia sobreprotege a las personas que están ciegos, ya sea de nacimiento, o por enfermedad o accidentes. Por ejemplo, no lo dejan salir a la calle o los limitan de muchas formas para evitarles el dolor que ellos piensan que les puede producir la compasión de otras personas, o, por los peligros que se corren en nuestras calles. En el caso de las personas que sufren accidentes, estas limitaciones provienen con mayor frecuencia de su propio interior, por depresiones o miedos, que por la misma protección que le puedan brindar familiares y amigos.
Aquellos que sufrimos enfermedades degenerativas o incluso, quiénes pierden la vista por accidentes, tenemos mejores oportunidades para adaptarnos, en comparación con los ciegos de nacimiento, debido esencialmente a nuestra experiencia anterior. Entonces, ¿Dónde está el secreto, si es que lo hay?
Creo que la respuesta es arriesgarse a vivir. Todos nos arriesgamos, y solo el temor limita. En nuestro caso, nuestra capacidad para tomar riesgos, esta disminuida por nuestra condición física. En consecuencia,, debemos superar un obstáculo mayor.

jueves, 10 de junio de 2010

CONSTRUYENDO UNA VISIÓN PERSONAL

¿Por qué el trabajo no puede ser una de esas cosas maravillosas que la vida te proporciona? ¿Qué has hecho para hacer la vida más desafiante y placentera? ¿Qué te gustaría hacer por los próximos cuarenta o cincuenta años, algo de lo que podrías sentirte orgulloso? ¿Cómo te gustaría ser recordado por tus descendientes?

Estas son algunas de las preguntas que me planteé a mí mismo cuando me decidí a escribir e incorporar mi visión de futuro. Y lo sigo haciendo para no perderla de vista.

En mi último libro - Manual del Emprendedor (Ed. Atlas) - dediqué un capítulo entero al entendimiento de la visión. Cuando hablo de la visión, me refiero no sólo a lo que estamos acostumbrados a observar de vez en cuando en los corredores de las empresas. Pienso en la visión creada con la conciencia necesaria para transformarSE en un ser humano mejor, más productivo y más comprometido con la mejora del medio ambiente que le rodea.

Una visión personal viene de dentro. Por más que hable, entienda y utilice el proceso de construcción de una visión personal al igual que una visión de negocio, ella nunca se pondrá en práctica si fuera elaborada sin emoción y no se inyecta en el torrente sanguíneo. La mayoría de las personas tienen una visión limitada sobre eso. Ellas hablan de objetivos, valores y planes de acción, pero eso no es la visión. Si les preguntas lo que realmente quieren, la respuesta no será diferente de un mejor trabajo "o una mejor casa" o "un coche mejor".

En palabras de Peter Senge, autor de "La quinta disciplina, no se puede entender la verdadera visión sin tomar en consideración la idea de propósito. Y por propósito se entiende la razón de vivir de una persona. Pienso que todo ser humano debe tener un propósito, sin embargo, el propósito es diferente a la visión. Según Senge, "el propósito es abstracto, la visión es concreta; el propósito es similar a una dirección general, la visión es un destino específico, una imagen de futuro altamente deseado.”.

Una de las principales dificultades para mantener la visión personal, aunque sea muy clara, es la distancia entre la visión y la realidad. Deseas montar tu propio negocio, pero luego piensas que no tienes dinero suficiente. ¿Te gustaría ser un gran investigador, pero tu padre era abogado y terminaste siéndolo también para agradarle. ¿Quieres ser escritor de ficción científica, pero necesitas sobrevivir y pagar las cuentas. Dependiendo del ángulo de observación, la visión alienta y, al mismo tiempo, sofoca tus esperanzas.

La falta de alineación entre la visión (lo que quieres) y la realidad actual (lo que no quieres o deseas) provoca miedo, frustración y desesperanza, además de robarte tiempo y energía vital. Aunque puedas estar experimentando una fase de transición, difícilmente habrás de recuperar el tiempo canalizado para realizar algo que no tiene nada que ver con tu verdadera esencia o vocación.

Tal vez puedas tener miedo al fracaso, a los comentarios maliciosos, a las tonterías que se leen en las revistas, a las críticas que se escuchan en los pasillos, del escepticismo de tus colegas e incluso de tus familiares. Es posible que encuentres a ese asunto de la visión y la misión una gran tontería, cosas de gringos, algo difícil de aplicar en la vida personal, especialmente cuando se compara con las dificultades que enfrentas para comprender la propia visión y la misión de la empresa donde trabajas.

La cuestión es simple: no se trata de lo que es la visión, sino de lo que la visión es capaz de hacer por ti. En la mayoría de los casos, la gente quiere una fórmula mágica, una técnica, un secreto que resuelva todos sus problemas. Para tu propio bien, no existe ese tal almuerzo gratis, por tanto necesitas cambiar tu comportamiento, desarrollar nuevas habilidades, romper paradigmas, deshacerTe de modelos mentales negativos y transformarte a ti mismo todos los días. Nunca podrás definir y aplicar una visión de futuro sin cambiar tu mentalidad.

¿Por qué necesitas una visión personal? Al establecer una verdadera visión, eres capaz de darlo todo y aprender lo necesario para lograrlo, no porque te sientas obligado, sino porque lo deseas desde el fondo de tu corazón. Desafortunadamente, muchas personas tienen visiones que nunca se traducen en resultados prácticos. Por lo tanto, se dedican a admirar a las personas famosas, en vez de construir su propia historia, a criticar los esfuerzos de otros en lugar de intentar algo por sí mismo, deshacer la visión de los demás en vez de construir su propia visión.

Mi recomendación es simple. No ignores la importancia de la visión y misión Personal. Lo que es cierto para las empresas, vale para ti también. Una visión bien definida del futuro, apoyada con una buena misión , tiene el poder de cambiar tu vida para siempre. Lo digo con conocimiento de causa, motivo por el cual tomé la iniciativa feliz de compartir mis experiencias. A continuación, algunas preguntas esclarecedoras que te ayudarán a definir tu visión personal:

o ¿Qué quieres ser cuando seas grande?
o ¿Cuál es la motivación (vocación) que te impulsa hacia el futuro?
o ¿Cuáles son tus valores fundamentales?
o ¿Qué puedes hacer mejor para agregar valor a la vida de las personas?
o ¿Qué habilidades, valores y virtudes debes adoptar para lograrlo?
o ¿Cuáles son las expectativas y necesidades del público al que deseas atender?
o ¿A quién deberías acudir para que te ayude a construir y consolidar una visión de futuro perdurable?
o ¿Es esto lo que te gustaría hacer hasta el final de la vida?

Se necesita mucho tiempo para encontrar la verdadera vocación. Muchas personas viven sus vidas sin descubrirla y no les invalida como ciudadanos, pues, de una manera u otra, representan su papel en la humanidad. La construcción de una visión que tenga sentido y agregue valor al mundo exige una transformación de orden personal, razón por la cual el cambio debe estar motivado por un objetivo noble, aumento de la disposición a subordinar lo que piensas que quieres en el momento a lo que realmente deseas en el futuro.

Por último, recuerda que los deseos y necesidades son inherentes a los seres humanos. Transformarlos en objetivos de vida y lograrlos de una manera ética es lo que diferencia a los grandes realizadores de los realizadores mediocres. La manera de ganar nunca es la que ofrece menos preocupaciones. ¿Cuándo definí mi visión personal, yo nunca me preocupé si sería o no capaz de lograrlo. Empecé a trabajar arduamente para lograrlo. Piensa en ello y sé feliz!

o TÍTULO ORIGINAL: Construindo uma visão pessoal

Autor: Jerome Mendes
Publicado: 05/05/2010

o FUENTE: Portal Qualidade Brasil
http://www.qualidadebrasil.com.br
o TRADUCCIÓN DEL PORTUGUÉS: José Manuel Sarmiento M.

lunes, 3 de mayo de 2010

Buscar primero entender para luego ser entendido

El hábito Nº 5 de Stephen FR. Cobey



Stephen Cobey en su libro “Los siete hábitos de la gente altamente eficaz” nos propone siete principios para que los convirtamos en hábitos en nuestras vidas y así consigamos mejores resultados. Los tres primeros hábitos, ser proactivo, comenzar con el fin en la mente y primero lo primero, nos ayudan a crear una base de carácter y seguridad personal. Una vez que estos hábitos formen parte de nuestra persona, estaremos listos para los hábitos 4, 5 y 6. Estos son los hábitos que conducen aa crear relaciones fructíferas y duraderas con otras personas, fundamentadas en la interdependencia. Para ilustrar como estos hábitos se interrelacionan, Cobey nos dice:

o “Digamos que me estoy comunicando con una persona clave en mi vida, podría ser mi jefe o un subordinado en el trabajo, mi cónyuge o un niño en el hogar. Quizás sea un vecino. Estamos discutiendo un tema importante para nosotros, tal vez algo esencial, pero lo enfocamos de distinta manera, lo vemos de distinto modo. Observemos cómo se aplican los hábitos 4,5 y 6. Primero, piense en Ganar-ganar, dígale a la otra persona algo así: ¿Por qué no acordamos comunicarnos hasta encontrar una solución que nos agrade a los dos? ¿Estarías dispuesto a hacerlo? En casi todos los casos, la otra persona responderá que sí. Ahora, veamos el hábito 5: “Buscar entender para luego ser entendido”. Primero quiero escucharte. La mayoría de las personas hacen exactamente lo contrario: Primero quieren ser entendidas! Y, cuando ambas partes quieren ser entendidas simultáneamente, aparece lo que se llama el “monólogo colectivo”, el “diálogo de sordos”, las personas no están escuchando en realidad, están hablando, o están preparando lo que van a decir. De modo que el quinto hábito es: comunique, primero escuchando y luego expresando.
Ahora bien, ¿Cuál es el hábito 6? Es donde usted es muy creativo y examina maneras nuevas y mejores soluciones a través de la sinergia.”

Entrando ya específicamente en el hábito 5, éste resume el principio más importante en el campo de las relaciones humanas, según ha constatado el Doctor Cobey: Buscar primero entender para luego ser entendido. Este hábito es el hábito de la comunicación eficaz. Escuchar primero a la otra persona hasta entender sus planteamientos o puntos de vista antes de exponer los nuestros, para que sean a su vez entendidos.

El Dr. Cobey ha podido comprobar en su ampia experiencia como asesor que este hábito ha funcionado muy bien en negociaciones, en la formación de equipos, en el manejo de conflictos, en problemas de pareja, entre otros. Este espíritu de mutuo entendimiento genera tal nivel de respeto y empatía con el otro, que no vamos a buscar un ganar perder, o perder ganar, ni tampoco significa ceder posiciones, sino que vamos a buscar nuevas opciones o alternativas de solución que satisfagan las necesidades de todos los involucrados.

Si quiere relacionarse eficazmente con alguien e influir en esa persona, sea su cónyuge, su hijo, su vecino, su jefe, un colega o un amigo, necesita primero entender a esa persona. No obstante, para muchas personas, tratar primero de entender representa un cambio de paradigma muy profundo porque, lo que la mayoría de las personas quiere es ser entendido y por lo tanto, no saben escuchar. Nuevamente, Cobey afirma:

o “El anhelo más profundo del ser humano es ser entendido. Cuando una persona siente que le entienden, se relaja, baja sus defensas, se abre. Por eso, el hábito 5 es la clave en las relaciones interpersonales. Se necesita penetrar en la cabeza de las otras personas, tener empatía, entender la manera cómo ven las cosas… lo que sienten, para que ellas sientan que usted siente lo mismo. Esto es el hábito 5… requiere energía, una energía tremenda. Es mucho más difícil escuchar con ese tipo de profundidad, con ese tipo de empatía, que simplemente hablar.”

La pregunta es: ¿Escucha usted desde el punto de vista de la otra persona? Eso requiere no solo habilidad, sino fortaleza emocional proveniente de su fuero interno, de su integridad con su sistema de valores, resultado de aplicar los hábitos 1, 2 y 3.

La tendencia natural de la mayoría de las personas es a aconsejar, basándose en sus conocimientos y su experiencia de vida. Decimos, por ejemplo: “Déjame contarte mis experiencias, cómo me levanté por mis propios esfuerzos”, o también, “A mi me ocurrió eso y lo que deberías hacer es…”. Es ecir, quieren ser escuchados. Por el contrario, todos deberíamos desarrollar nuestra habilidad para escuchar de una manera empática. Primero dejar que la otra persona hable y, mientras lo hace, solo intervenir para interpretar el mensaje y aclarar cualquier duda. Una de las maneras de lograr entender a su interlocutor es “parafrasear” lo que dice, o sea, repetir lo que le escuchó decir. Para e evitar que los conflictos caigan en discusiones o peleas, aplique la siguiente regla: No plantee su posición hasta que haya repetido lo que le escuchó decir a la otra persona. Repítalo hasta que le confirme que eso fue lo que quiso decir. Solo así, su interlocutor se sentirá entendido, y usted estará listo para presentar su punto de vista.

Si se satisface la necesidad humana de ser entendido, también se satisface la necesidad de ser apreciado, y las personas se sienten valoradas como seres humanos, y escuchar y entender constituye entonces una gran inversión, en el esfuerzo, en la energía y en el tiempo dedicado a las dimensiones humanas. Permitir que cada persona exponga sus puntos de vista, y aceptarlos cuando sea correcto, produce maravillas en la comunicación.

Cobey afirma que el hábito 5 es un principio milagroso y poderoso precisamente porque se basa en escuchar y comunicar, respetando a la otra persona.