sábado, 10 de abril de 2010

EL ÉXITO Y LA SATISFACCIÓN PERSONAL

• ¿Qué es el éxito?
El Diccionario de la Real Academia Española nos da la siguiente información:
Éxito (Del latín exitus, salida):
1. -. Resultado feliz de un negocio, actuación, etc.
2. -. Buena aceptación que tiene alguien o algo.
3. -. p.us. Fin o terminación de un negocio o asunto.

Cuando alcanzamos las metas que nos hemos propuesto obtener en la vida o siempre que logramos algo que tanto deseamos, eso se convierte en un éxito. Este éxito nos lleva a proponernos nuevas metas, de nuevo un éxito y otro y otro; y así vamos, cosechando muchos éxitos durante el largo o corto caminar que nos toque estar por estos lares. Incluso, también nos sentimos orgullosos del éxito de nuestros hijos, familiares y hasta el de nuestros amigos.

De una manera general, el - Éxito es el logro de un objetivo, sueño, proyecto o cualquier cosa que una persona se proponga realizar en cualquier campo de su vida, sea personal o profesional, individual o colectivo. Es haber satisfecho, cumplido y llegado a una meta prefijada, a menudo según un plan que se trazó y es la coronación de los esfuerzos en el logro de esas metas.

El éxito debería ser un resultado positivo que nos permita obtener algo provechoso de nuestros objetivos, metas o sueños sin hacerle daño a nadie. Hay gente que consiguiendo lo que quiere no es exitosa, porque sus resultados tienen consecuencias negativas. El verdadero éxito siempre deja una huella, o un legado a la humanidad. Es así como el ser humano, con sus virtudes y sus defectos, ha ido progresando. Unos venimos a crecer y otros a aprender en esta vida, pero lo importante es dejar construido un escalón más, para que otros puedan seguir subiendo.

• El éxito y la satisfacción personal

Para lograr el éxito, es fundamental planear actividades que nos brinden grandes satisfactores, quizás no necesariamente el dinero, el cual pudiéramos identificar como éxito económico. Sin embargo, existen otros tipos de éxito: El Éxito personal: cuando estamos a gusto con nosotros mismos; el Éxito profesional: cuando alcanzamos nuestras metas profesionales más ambicionadas, y el Éxito social: Cuando somos populares y la gente nos quiere y nos escucha.

El Éxito se manifiesta cuando te sientes completo y satisfecho contigo mismo, sin importar si tienes pocas o muchas cosas materiales. Es autorrealizarse desde el punto de vista profesional y personal. Es encontrar y alcanzar los propósitos de vida, vivir en prosperidad, mantener relaciones fructíferas y estables con la familia y los amigos; sentirse bien emocional y racionalmente; así como no tenerle rencor a nadie, en pocas palabras, obtener todo lo que se quiera.

o “El secreto del éxito no está en remar más fuerte, sino en poner las velas en la dirección del viento”

Es un desperdicio de tiempo y recursos luchar para cambiar las cosas que no podemos cambiar. Si modificamos nuestra actitud en aquellos problemas que estén fuera de nuestro control. Quitándole el poder de controlarnos, dejaremos de luchar para vencerlos. Antes bien, busquemos que estos factores puedan actuar a nuestro favor, en lugar de oponernos a ellos. Eso es fluir, en otras palabras, poner las velas en la dirección del viento.


• ¿Qué significa ser exitoso?
Una persona que logra sus metas satisfactoriamente usualmente se la llama exitosa. Una persona exitosa es aquella que ve culminadas todas sus metas, que está conforme con lo que ha realizado, con lo que tiene y con el legado que deja para sus descendientes. Sin embargo, no hay que olvidar que superar día a día las barreras y obstáculos que surjan en el camino hacia el éxito, ya es un gran logro y, como tal, un gran éxito para cualquier persona.

o “El Éxito es lograr todo por todos, comprometerse, luchar y motivar a la gente a realizar sus sueños y sus metas”.

sábado, 6 de marzo de 2010

El difícil camino hacia el Autoperfeccionamiento

El camino del auto-perfeccionamiento es similar a cómo se cura una herida en nuestro cuerpo. La cicatrización se produce desde dentro hacia afuera, y es fundamental que se respete cuando la herida es profunda. Si deja que se airee la herida, se sanará más rápido. Si quisiera taparlo para hacerse de cuenta de que está curado, el resultado es la producción de pus y todo el proceso se verá amenazado.

En cada grupo, se puede ver la lucha por la cual se distribuyen entre las personas las cualidades positivas. Cuando nos fijamos en los otros, dividimos entre ellos fortalezas y debilidades de manera desigual. Creamos una imagen apresurada, y el otro tiene que luchar a veces arduamente para deshacerse de nuestras proyecciones. El error es más grave cuando proyectamos sólo una sombra. Así que ver faltas en los demás es una de las peores cosas que se pueden hacer (sobre todo después de que se pretenda a haber iniciado un verdadero aprendizaje del autoperfeccionamiento).

La práctica también demuestra que sólo podemos observar nuestros propios errores de manera constructiva cuando dejamos de lado el hábito de proyectarlos sobre los otros. En compensación, quien observa serenamente sus propios defectos puede sentir afecto, pero nunca desprecio por las faltas de los demás. Tanto la condena injusta como el perdón fraterno nacen en todas direcciones. Todo lo que hacemos a los demás, viene también a nosotros, de forma más directa, AÚN, no estando conscientes de eso.

Se necesita coraje para admitir nuestra mediocridad y otros defectos, sin caer en el lamento, en la autocompasión, o asignar la culpa a alguien más por el hecho de tener este o aquel defecto: "Si la gente me hubiera dado más atención..."

La auto-observación es una reflexión de nuestro estado interior y nuestra actitud ante la vida, en la que no hay ansiedad y no tenemos apego en relación con nuestros éxitos, ni rechazamos nuestros errores. Ese mirar tan impersonal para sí mismo, no puede hacerse de prisa, ni con orgullo o con algún complejo de inferioridad. Para ser capaz de observarse con ecuanimidad, tenemos que dejar de suponer que somos el centro del universo, o el único ser que nos interesa en este planeta.

El proceso de auto-observación excluye la lucha consigo mismo, el conflicto o la exclusión. Esto significa mirar el mundo dentro y fuera de nosotros, sin aferrarse a nada y no rechazar nada. Entonces, el equilibrio se produce naturalmente, como consecuencia de expandir la conciencia, independientemente del intento de control por la mente consciente.

Con la práctica, observamos que la conciencia serena de los propios errores va surgiendo con más facilidad, hasta que llega el momento de prevenir un número cada vez mayor de fallas. El primer paso, sin embargo, es disociar el error del castigo o la condena. El error es sólo un acierto que no llegó a ocurrir. La humanidad ha evolucionado millones de años a través del mismo método científico de ensayo y error, y no hay ninguna razón para pensar que esto pueda ser diferente en el campo espiritual. Por el contrario, un maestro de la sabiduría ha dicho que el error más grave no está en intentar, ya que la tentativa constante de acertar hace que separemos gradualmente todas las imperfecciones.

Cuando negamos un error, sólo estamos perdiendo una oportunidad de intentar enfrentar honestamente la falla, y por lo tanto, superarla. Pero, el error no se elimina con algún violento esfuerzo de voluntad, sino con un examen cuidadoso y tranquilo, sin temor al castigo y sin ninguna imagen negativa de nosotros mismos. La falla existe sólo porque elegimos seguir el ideal del auto-perfeccionamiento en la vida diaria, y cada paso adelante es la transformación de un fallo en un éxito.

Poco a poco, cada defecto se convertirá en una virtud. El miedo y la agresividad será coraje con prudencia, la inconstancia será entonces estabilidad, la lujuria y la ansia de poder dará lugar a la tranquilidad y al altruismo, la ansiedad cederá el espacio para la paz interior y, no sólo nos convertiremos en mejores personas, sino también ayudaremos a aquellos que nos rodean a que sean también mejores, al menos con ellos mismos.

TÍTULO ORIGINAL: O Difícil Caminho do Auto-aperfeiçoamento
Autor: Sandra Regina da Ignacio L.
Fecha de publicación: 02/03/2010
FUENTE: Portal Qualidade Brasil
http://www.qualidadebrasil.com.br
TRADUCCIÓN DEL PORTUGUÉS: José Manuel Sarmiento M.

viernes, 8 de enero de 2010

MI ESCUELA

CCANCIÓN

En estos días
mi hijo me preguntó
Si su escuela era
como en la que estudiaba yo
Y vino a mi mente
La fresca imagen de mi salón
Maestros pupitres
La tiza y el pizarrón
Y mis compañeros
Haciendo fila en el corredor

Donde estudiaba
Había un árbol muy singular
Y bajo su sombra
Nos reuníamos a jugar
El trompo, las metras
La perinola y hasta béisbol
Aunque algunas veces
Nos reprendía el Director

Así era mi escuela
Yo no la puedo olvidar
Aquellos momentos de felicidad
Y cuando vuelven esos recuerdos
Seguro estoy
Que mi vieja escuela
No se compara con las de hoy

Miré a sus ojos
Y sin reservas le respondí
Que la enseñanza ha cambiado
mucho En nuestro país
Pero que a tu escuela
Sin dudas que le tendrás
El mismo aprecio
Porque es tu segundo hogar

Así es tu escuela
No la podrás olvidar
Por estos momentos de felicidad
Y cuando vuelvan esos recuerdos
Seguro estarás
Que como en tu escuela
Tus hijos aprenderán

Dedicado a los muchachos que se incorporan después de las vacaciones navideñas!!!

martes, 22 de diciembre de 2009

Mi mensaje Navideño

Cuando termina un año, llega el momento de reflexionar, sacar cuentas de lo logrado y de lo que queda pendiente para el próximo año. Sí, pero también es un tiempo para disfrutar, compartir con la familia y recordar a los amigos, ya sea con un pensamiento, una palabra o por qué no, un regalito.
Mis expresiones son para que puedas realizar todo lo que deseas en este fin de año y que en el próximo regreses a tu cotidianidad con las pilas cargadas para seguir cumpliendo con éxito tus compromisos personales, profesionales y sociales. Y por supuesto, te deseo que la vida te siga obsequiando con sus dones de salud, amor y prosperidad.

Feliz Navidad,

José Manuel

miércoles, 18 de noviembre de 2009

LA AVISPA BRAVA

La avispa aquel día,
desde la mañana,
como de costumbre,
bravísima andaba.
El día era hermoso,
la brisa liviana;
cubierta la tierra,
de flores estaba
y mil pajaritos
los aires cruzaban.

Pero a nuestra avispa
nuestra avispa brava-
nada le atraía,
no veía nada
por ir como iba,
comida de rabia.

"Adiós" le dijeron
unas rosas blancas
y ella ni siquiera
se volvió a mirarlas
por ir abstraída,
torva, ensimismada,
con la furia sorda
que la devoraba.

"Buen día" le dijo,
la abeja, su hermana
y ella que de furia,
casi reventaba,
por toda respuesta,
le echo una roncada
que a la pobre abeja,
dejó anonadada.

Ciega como iba,
la avispa de rabia,
repentinamente,
como en una trampa,
se encontró metida,
dentro de una casa.

Echando mil pestes,
al verse encerrada,
en vez de ponerse,
serena y con calma
a buscar por donde,
salir de la estancia,
¿sabéis lo que hizo?
¡Se puso más brava!

Se puso en los vidrios,
a dar cabezadas,
al ver en su furia,
que a corta distancia
ventanas y puertas,
abiertas estaban;
y como en la ira,
que la dominaba
casi no veía,
por donde volaba.

En una embestida,
que dio de la rabia
cayó nuestra avispa,
en un vaso de agua.
¡Un vaso pequeño
menor que una cuarta
donde hasta un mosquito,
nadando se salva!
Pero nuestra avispa,
nuestra avispa brava,
más brava se puso,
al verse mojada,
y en vez de ocuparse,
la muy insensata,
de ganar la orilla,
batiendo las alas
se puso a echar pestes
y a tirar picadas
y a lanzar conjuros,
y a emitir mentadas.

Y así, poco a poco,
fue quedando exhausta
hasta que furiosa,
pero emparamada,
terminó la avispa
por morir ahogada.

Tal como la avispa,
que cuenta esta fábula,
el mundo está lleno,
de personas bravas,
que infunden respeto,
por su mala cara,
que se hacen famosas,
debido a sus rabias
y al final se ahogan,
en un vaso de agua.


Aquiles Nazoa
Poeta y humorista venezolano

viernes, 30 de octubre de 2009

ALGO PARA REFLEXIONAR

Dios tomó forma de mendigo y bajo a un pueblo, buscó la casa del zapatero y le dijo:

• Epa Hermano, soy muy pobre, no tengo una sola moneda en la bolsa. Estas son mis únicas sandalias, están rotas, si tú me hicieras el favor...

El zapatero le replicó:

• Estoy cansado de que todos vengan a pedir, y nadie a dar.

El Señor entonces le replicó:

• Yo puedo darte lo que tu necesitas.

El zapatero viendo delante de si a un mendigo, desconfiado le preguntó:

• ¿Tú puedes darme el millón de dólares que yo necesito para ser feliz?

El Señor mirándolo fijamente le respondió:

• Yo puedo darte diez veces más que eso, pero a cambio de algo

¿A cambio de qué? Respondió sorprendido el zapatero.

• A cambio de tus piernas

Para qué quiero yo diez millones de dólares, si no voy a poder caminar, le increpó el zapatero.

El Señor le dijo calmadamente;

• Puedo darte cien millones de dólares a cambio de tus brazos.

Nuevamente el zapatero respondió:

• ¿Para qué quiero yo cien millones de dólares, si ni siquiera voy a poder comer solo?.

Entonces el Señor le dijo:

• Bueno , puedo darte mil millones de dólares a cambio de tus ojos.


El zapatero pensó un poco, y respondió:

• ¿Para que quiero yo mil millones de dólares, si no voy a poder ver a mi mujer, a mis hijos, a mis amigos.........?

Entonces el Señor puso la mano sobre su hombro y le dijo:

• Ah, hermano, hermano, qué fortuna tienes y no te das cuenta.

Facundo Cabral
Tomado del disco “Lo cortés no quita lo cabral”
Parte I

domingo, 4 de octubre de 2009

Un recuerdo para Mercedes

En estos momentos cuando se nos ha ido, quiero dejar mis palabras como un homenaje para Mercedes Sosa. Se nos fue un hermoso ser humano, pero nos queda su voz y su leyenda. Aunque nunca he estado de acuerdo con su forma de pensar, siempre respeté sus ideales. Un cantor siempre será idealista y soñador, como ella que soñaba con un mejor mundo para todos.
La marcha de Mercedes me puso a reflexionar acerca de la diferencia entre el cantante y el cantor. Y eso es porque Mercedes Sosa es el paradigma del cantor.
El cantante solo interpreta una canción, el cantor trasmite su mensaje con tal fuerza que llegas a pensar que él mismo la escribió, aunque haya sido otro el autor. Casi nadie sabe el compositor de “Alfonsina y el mar” o el de “Me gustan los estudiantes”; y muy pocos sabemos que Violeta Parra escribió “Gracias a la vida”, y que Silvio Rodríguez “La masa”. Pero al evocar estos temas un solo nombre nos viene a la cabeza: la gran Mercedes Sosa. Se fue el ser humano, pero nos queda su voz y su leyenda.

“Cada hombre justo es una buena noticia,
cada niño que nace es una buena noticia,
cada mañana es una buena noticia,
cada cantor es una buena noticia,
porque cada cantor es un soldado menos”.

Facundo Cabral

Debemos darle entonces gracias a la vida porque ella compartió su canto con nosotros y lo convirtió en nuestro canto y el canto de todos, que es el propio canto.


GRACIAS A LA VIDA
Violeta Parra

Gracias a la vida
Que me ha dado tanto
Me dio dos luceros
Que cuando los abro
Perfecto distingo
el negro del blanco
Y en el alto cielo
su fondo estrellado
Y entre las multitudes
Al hombre que yo amo

Gracias a la vida
Que me ha dado tanto
Me ha dado el cielo
En todo su ancho
Graba noche y día
Grillos y canarios
Martillos, turbinas
Ladrillos, chubascos
Y la voz tan tierna de mi bien amado

Gracias a la vida
Que me ha dado tanto
Me ha dado el sonido
Y el abecedario
Porque las palabras
que pienso y declaro
Madre, amigo, hermano
y luz alumbrando
la ruta del alma
del que estoy amando

Gracias a la vida
Que me ha dado tanto
Me ha dado la marcha
de mis pies cansados
Con ellos anduve
ciudades y charcos
Playas y desiertos
Montañas y llanos
Y la casa tuya
tu calle y tu patio

Gracias a la vida
Que me ha dado tanto
Me dio el corazón
Que agita su marco
Cuando miro al fruto
Del cerebro humano
Cuando miro el bueno
Tan lejos del malo
Cuando miro el fondo
De tus ojos claros

Gracias a la vida
Que me ha dado tanto
Me ha dado la risa
y me ha dado el llanto
Así yo distingo
dicha de quebranto
Los dos materiales
que forman mi canto
Y el canto de ustedes
Que es el propio canto
Y el canto de todos
que es mi propio canto